Una sola operación. Del primer contacto al cobro.
No es un conjunto de funciones sueltas. Es un sistema con tres capas que trabajan como un solo organismo: el motor que piensa, el activo que opera y la operación que cobra.
Ocho eslabones. Una sola cadena. Cero fugas.
Cada cosa que hoy haces a pedazos —responder, calificar, perseguir, cerrar, cobrar— aquí es un flujo continuo que no se interrumpe ni de noche ni en fin de semana.
Capta
Convierte tu presencia en conversaciones, no en clics que se pierden.
Contesta
Responde en segundos, a cualquier hora, sin dejar a nadie en visto.
Filtra
Separa a quien va en serio de quien solo está mirando.
Acompaña
Da seguimiento las veces que haga falta, sin cansarse ni olvidar.
Concreta
Lleva la conversación hasta el sí, con lo correcto en el momento justo.
Cobra
Manda el cobro y lo confirma, sin fricción ni cabos sueltos.
Revive
Recupera al cliente que se enfrió antes que la competencia.
Sostiene
Mantiene viva la relación para que vuelva a comprar.
AGENTIX: el enjambre que piensa debajo de todo.
Doce agentix especializados, entrenados con tus datos y tu voz, orquestados como un solo sistema. No es un chatbot: es la inteligencia que hace que toda la cadena se mueva sola.
Motor, activo y operación. Las tres, una sola cosa.
Cada capa resuelve algo que las herramientas sueltas dejan caer.
AGENTIX — el motor
La IP propietaria: un enjambre privado de agentes de IA —tus agentix— que entiende tu negocio y toma decisiones sobre tus reglas. El foso que no se copia.
Intelligence Hub — el activo
Tu presencia comercial convertida en algo que la IA puede operar: la fachada viva que atrae y responde, no una página que solo se ve bonita.
CX EDI — la operación
La cadena de ocho eslabones que lleva a cada cliente del primer hola hasta el cobro, y de regreso para que vuelva a comprar.
El tablero que manda y el blindaje que protege.
NeuroCentral
El centro de mando. Un Performance Score que te dice, en una sola mirada, qué está funcionando y dónde se está fugando la venta.
Trust Protocol
El Pacto, el Switch Anti-Frankenstein y el Data Vault. La garantía, la libertad de salir y la soberanía de tus datos, en un solo paraguas.
No te pedimos fe. Te pedimos 90 días.
Presencia activa en 90 días, o seguimos trabajando sin cobrar tu mensualidad.
Es un compromiso contractual, no una frase de marketing: si a los 90 días tu operación no está viva y produciendo, tu mensualidad se suspende y nuestro equipo sigue trabajando hasta que lo esté. Sin letras pequeñas y sin condiciones ocultas. Asumimos el riesgo porque conocemos el resultado.
Veámoslo sobre tus propios números.
Pídenos un diagnóstico. Te mostramos, sobre tu operación real, exactamente dónde se te está cayendo la venta y cómo la cierra el sistema.